Historia
El CEIP Antonio Machado de Almendralejo es mucho más que un centro educativo: es un referente histórico y cultural en la ciudad, con una trayectoria que se remonta a 1929, año en que se construyó el edificio original sobre la popular zona de La Masía. Desde entonces, ha sido testigo de los profundos cambios sociales, educativos y políticos que han marcado la evolución de la enseñanza pública en España.
Orígenes y transformación
En sus inicios, el colegio fue inaugurado bajo el nombre de Primo de Rivera, siendo el primer centro escolar de Almendralejo. Contaba con siete unidades: tres para niños, tres para niñas y un parvulario.
Durante la Guerra Civil Española, el edificio dejó de funcionar como escuela y fue transformado en el hospital Nuestra Señora de la Piedad, atendiendo a heridos del conflicto.
Tras la contienda, retomó su función educativa, pasando por distintas denominaciones: Grupo Escolar San Antonio, Giner de los Ríos y nuevamente Primo de Rivera, esta vez como centro exclusivamente femenino.
Evolución hacia la modernidad
En 1983, el colegio se convirtió en mixto, reflejando el avance hacia una educación más igualitaria.
En 1985, adoptó su nombre actual: CEIP Antonio Machado, en homenaje al célebre poeta y defensor de la educación pública.
A lo largo de las décadas, el centro ha sido objeto de diversas mejoras estructurales y pedagógicas, incluyendo:
La ampliación y remodelación de la pista polideportiva en 2008.
La incorporación de nuevas tecnologías, metodologías activas y proyectos de innovación educativa.
La creación de espacios inclusivos y la promoción de actividades culturales y deportivas que enriquecen la vida escolar.
Un legado vivo
En 2024, el colegio celebró su 95 aniversario, conmemorando casi un siglo de compromiso con la educación en Almendralejo. Durante este curso, se organizaron semanas culturales, actos musicales, visitas históricas y colaboraciones intergeneracionales con familias y antiguos alumnos, fortaleciendo el vínculo entre pasado, presente y futuro.
Hoy, el CEIP Antonio Machado sigue fiel a su vocación: ofrecer una educación pública, inclusiva y de calidad, donde cada alumno y alumna pueda desarrollarse plenamente. Nuestra historia es el reflejo de una comunidad educativa que ha sabido adaptarse, crecer y construir juntos un proyecto común.